6 consejos prácticos y ecológicos para proteger el medio ambiente mientras ahorras

Los seres humanos, con nuestras prácticas de consumo y aprovechamiento de los recursos naturales que nos ofrece el planeta, hemos mejorado nuestra calidad y forma de vida. ¡En nuestras manos está poder seguir disfrutando de todos los beneficios que la naturaleza nos regala!

Proteger el medio ambiente es tarea de todos

Por desgracia, con estas prácticas también hemos propiciado que la capacidad de la naturaleza para regular y gestionar por sí misma su capacidad de creación de energía, se haya visto reducida drásticamente.

Los efectos de este deterioro han sido más que evidentes desde la segunda mitad del siglo XX hasta ahora: cambio climático, calentamiento global, desaparición de especies de flora y fauna, aumento de patologías relacionadas con la polución…

Y es que, las personas tenemos una repercusión directa sobre el medio ambiente ya sea a la hora de consumir los recursos o a la hora de desecharlos. Como habitantes del planeta Tierra, nuestra obligación es actuar con responsabilidad. Solo así conseguiremos conservar el planeta sano y brindarles un mundo mejor a nuestros hijos y nietos. ¡Aprendamos a aprovechar los beneficios económicos que podemos lograr protegiendo y respetando el medio ambiente!

¿Es posible respetar el entorno y ahorrar a la vez?

Por supuesto que sí, y vamos a demostrártelo. Aquí van unos consejos que te permitirán ahorrar un dinero a final de mes sin dejar de lado el cuidado del entorno:

Aparca el coche y busca alternativas

Siempre que se pueda, dejar el coche en el garaje y buscar otro medio de transporte. Disponer de un vehículo particular tiene muchas ventajas a nivel de comodidad, pero numerosas desventajas en cuanto a impacto ambiental se refiere. Es un importante foco de emisión de C02, que afecta tanto al medio ambiente como a la salud de la población, y da lugar a muchos otros problemas como la contaminación acústica, los colapsos en las carreteras, la pérdida de espacio urbano, etc.

Por lo tanto, utiliza el trasporte público como el autobús o el metro, o simplemente desplázate caminando o cogiendo la bici y así evitarás generar todos estos problemas. También reducirás unos gastos significativos como por ejemplo, gasolina o parking mientras promueves un estilo de vida saludable que tu cuerpo agradecerá.

Evita el estrés

Aunque no lo sepas, el estrés es fuente de innumerables enfermedades que de una u otra forma, terminan repercutiendo en el resto de la población: aumento en el gasto sanitario, absentismo laboral, etc. Muchos de los problemas por estrés, están causados a su vez por problemas de liquidez puntual. Si te encuentras en una situación similar, evita que la situación empeore. Hoy en día, es muy fácil conseguir préstamos en 5 minutos que además de solucionarte el problema, redundará en beneficio de todos.

Sí a la energía eficiente

En cualquier casa se pueden encontrar un montón de aparatos y electrodomésticos que son responsables de gran parte del consumo energético, ya sean las lámparas, el lavavajillas, la lavadora o los elementos de calefacción.

Estamos buscando reducir el gasto energético y por tanto, el gasto final de la factura mensual por lo que es importante seguir una serie de hábitos de consumo saludables:

  • Procura que todos los aparatos eléctricos de tu vivienda sean lo más eficientes posible.
  • Para ello puedes comenzar por cambiar todas las bombillas y sustituirlas por otras de bajo consumo. Son algo más caras pero que aseguran ahorro a largo plazo.
  • Comprueba que tus nuevos electrodomésticos tengan sello/garantía de eficiencia energética.
  •  Mantén el termostato a una temperatura moderada.
  •  Apaga la luz al salir de la habitación.

Haz una lista de la compra y cíñete estrictamente a ella

La necesidad ya no es el único factor a tener en cuenta a la hora de adquirir un producto. Es responsabilidad de cada uno, llevar a cabo un consumo sostenible, que consiste en consumir en función de nuestras necesidades básicas teniendo muy presente los efectos tanto socio-ambientales de nuestras acciones de consumo. Esto nos permitirá reducir importantes gastos y minimizar la producción de residuos y basura.

Usa el agua de manera responsable

El agua es un bien escaso y por lo tanto, debemos hacer un consumo responsable. No solo debemos ahorrar agua al ducharnos, lavarnos los dientes o dar al botón de la cisterna, sino también disminuyendo el consumo de energía eléctrica o en la preparación de los alimentos

Son muchos los métodos y trucos que podemos utilizar para reducir el consumo de este líquido fundamental para la vida: instalación de grifos reguladores, ducha en lugar de baño; reutilizar el agua de distintas actividades cotidianas, por ejemplo, para el riego de las plantas; poner en marcha la lavadora o el lavavajillas únicamente cuando estén completamente llenos; etc.
Hay mil maneras de reducir el consumo de agua, con las que podremos reducir la factura del agua hasta la mitad y ayudar a la preservación del medio ambiente.

Recicla y reutiliza

El reciclaje ha crecido enormemente en los últimos años. Cada vez son más las personas que distribuyen sus desperdicios en vidrios, envases y productos orgánicos. El reciclaje tiene una gran importancia, pues es una actividad fundamental para la protección de la naturaleza, favorece la recuperación de los materiales con los que se pueden generar nuevos productos y da lugar a la creación de puestos de trabajo.

No envíes al vertedero cualquier cosa que ya no utilices o por una ligera avería. Piensa en cómo puedes aprovechar aquello a lo que ya no das uso y trata de reparar lo que esté a tu alcance. Podrás ahorrarte un dinero reparando el pedal de esa bicicleta que funciona perfectamente y reducir así la cantidad de residuos. ¡El medio ambiente y tu cartera saldrán ganando!

¡Utiliza la cabeza!

Este último consejo es sin duda el más importante. Piensa que cada gesto que hagas tiene un impacto directo en tu entorno. ¡Respetar el medio ambiente es nos beneficia a todos!