6 formas de reducir el consumo de combustible

Hoy en día, tener un vehículo es imprescindible para desplazarse dentro y fuera de la ciudad. Sin embargo, el combustible no es precisamente barato. ¿Es posible ahorrar en la factura del mes haciendo un uso racional del coche o la moto? ¡Vamos a demostrarte que sí!

Ahorrar usando el vehículo de forma adecuada

En el día a día, los gastos se acumulan. Los recursos familiares son limitados y a veces para llegar a fin de mes, hay que echar mano de los préstamos personales: minicréditos, crédito 24 horas de hasta 500 euros, etc. ¡Hay muchas maneras de conseguir un préstamo instantáneo para llegar a fin de mes cuando tenemos problemas de liquidez!

Uno de los gastos mensuales ineludibles es el de la gasolina. Llenar el depósito constituye un gasto fijo para todo aquel que tenga que desplazarse en su propio vehículo a lo largo de la semana para ir al trabajo, a la compra o al cole. A pesar de que poco a poco los motores de combustión irán siendo sustituidos por modelos eléctricos, en la actualidad todavía los motores tradicionales son mayoría en las carreteras.

Con los nuevos motores se ha reducido considerablemente la cifra de consumo de gasolina en los vehículos. Sin embargo, en muchas ocasiones sigue siendo un problema a la hora de cuadrar las cuentas dado el elevado precio de las gasolineras.

El uso racional del vehículo está lleno de ventajas

A pesar del precio elevado de la gasolina, no hay que resignarse a dejar el coche en el garaje para no gastar combustible. Como en otros muchos casos, es posible ahorrar de forma sustancial simplemente utilizando nuestro medio de transporte personal de forma racional. ¡Sigue estos consejos prácticos cuando pares a repostar!

Desgaste y presión de los neumáticos

Si queremos maximizar el ahorro en gasolina este es uno de los aspectos más importantes. La presión debe ir en función de los parámetros recomendados por el fabricante y las condiciones climatológicas. Esto también se aplica a las gomas, que han de estar en buen estado y conservar el dibujo necesario para proporcionar la adherencia y la tracción suficientes. Además, con unos neumáticos de calidad conseguiremos un mayor rendimiento del combustible. Este consejo no sólo es indispensable para el ahorro: mantener los neumáticos en buen estado es fundamental para garantizar la seguridad de todos los ocupantes del vehículo y del resto de usuarios de las carreteras.

A mayor carga, mayor consumo

Un coche con menor peso consume menos que un coche demasiado cargado. Vacía tu coche de todo elemento que no utilices. Por ligeros que parezcan, la acumulación de objetos innecesarios supone un aumento del peso del vehículo que hace que el motor tenga que aumentar su trabajo y por tanto, consumir más combustible. Esto en el caso de viajes cortos o circulación por ciudad. En los viajes largos, evita todo el equipaje inútil, ya que se estima que por cada 100 kilogramos de más el consumo aumenta entre un 5 y un 6 %, cifra que puede no representar demasiado en distancias corta, pero que resulta muy significativa a la hora de cubrir grandes distancias.

Planifica tu viaje

Ten muy claro la ruta que vas a seguir y dónde vas a parar cuando vayas a viajar. Una buena planificación te permitirá llegar a tu destino de forma rápida y segura, así como ahorrar en combustible. ¡Recuerda que casi siempre, improvisar cuesta dinero!

Mantén una velocidad uniforme

Una buena práctica para reducir el gasto de gasolina es tratar de mantener la velocidad lo más uniforme posible. Para lograr esta fluidez es conveniente:

  • Evita los frenazos y los acelerones.
  • Dejar escapar al coche que va delante de ti, para que no tengas que estar pendiente de si este frena o acelera y puedas conservar así una velocidad constante.
  • Frena de forma suave bajando la marcha lo más tarde posible.
  • Para bajar la velocidad deja que el coche ruede con la marcha que lleve puesta y sin pisar el pedal de freno.

La importancia del mantenimiento

Un motor en buen estado es fundamental, pues permitirá el ahorro en el consumo de combustible. Para que el motor y todos sus componentes estén en perfecto estado es necesario respetar los periodos de mantenimiento. Ir dejando las revisiones en el taller sólo hace que pueda fallar alguno de los componentes y que el consumo se vea aumentado.

Cambio de marchas

Lo ideal para reducir el consumo es que el cambio de marchas se produzca siempre a bajas revoluciones y en el momento adecuado. Para sacar el máximo partido al combustible has de saber cuándo cambiar la marcha, evitando el ralentí y sin pasar el coche de revoluciones.

También hay que tener en cuenta que no es lo mismo un motor de gasolina que uno diésel; en el primero la marcha ha de modificarse a unas 2000 revoluciones, mientras en el segundo lo mejor será hacerlo en torno a las 1500 revoluciones.

Calefacción y aire acondicionado

Enciende estos cuando sea necesario y no cuando tengas «un poco de calor» o «un poco de frío». No obstante, hay ocasiones en que su uso es imprescindible. Pero ten paciencia, porque su funcionamiento no es instantáneo una vez se pulsa el botón, sino que necesitan que el sistema haya cogido una cierta temperatura.

Poniendo el aire o la calefacción nada más subirse al coche sólo conseguirá mover aire de forma inútil aumentando el consumo.

Para viajes por ciudad o a velocidades más reducidas es mejor bajar las ventanillas, sin embargo, para viajes a velocidades más altas conviene poner el aire, pues la resistencia del aire hace que abrir las ventanillas se dispare el gasto.

Recuerda que un uso responsable del vehículo no solo es beneficioso para tu bolsillo. ¡También repercute en la protección del medio ambiente y en la seguridad del resto de usuarios!