7 consejos para ser estudiante con un presupuesto ajustado, sin morir en el intento

Estudiar una carrera y no acabar arruinado no tiene por qué ser una misión imposible si se toman algunas pequeñas medidas para recortar gastos y se solicitan y utilizan las distintas becas y ayudas que nos ofrece la universidad.

Cómo estudiar fuera de casa con poco presupuesto

Son muchos los gastos a los que un estudiante debe hacer frente, y más si decide irse a estudiar fuera. Al alquiler y la matrícula hay que sumarle todos los libros y apuntes, la comida y el transporte… y como no, algo de ocio y diversión.

Si éste es tu caso, es decir; si estás estudiando y tus recursos son limitados, no te preocupes. Los siguientes consejos te ayudarán a controlar/reducir gastos para que puedas estudiar aquello que te apasiona y ahorrar algo de dinero… sin morir en el intento.

Y recuerda que si alguna vez necesitas algo de dinero en efectivo de forma inmediata, a partir de los 18 años puedes solicitar los nuevos créditos online.

Comparte piso

El piso de estudiantes es la opción más asequible que estudiar fuera. Ocupar una habitación de un piso compartido por varias personas siempre va a resultar más barato que vivir en una residencia o un piso mayor, y por supuesto que vivir solo. Además, si te vas a estudiar fuera, puedes solicitar alguna de las becas o ayudas de alojamiento, aunque cada vez hay menos y de una cuantía inferior.

Si compartes piso y buscas ahorrar un poco, no te pases todo el día metido en casa. La luz y la calefacción hay que pagarlas, por lo que estudiar en la biblioteca o comer en la facultad son buenas prácticas a la hora de reducir gastos.

Sé un buen estudiante

Sacar buenas notas no es sólo una gran noticia a nivel académico, sino también a nivel económico. Alguien que haya obtenido buenas calificaciones en los años previos a la universidad puede verse recompensado, ya que los estudiantes que hayan obtenido una matrícula de honor en el último año o un Premio Extraordinario de bachillerato no tendrán que pagar las matrículas del primer curso.

De igual manera, una matrícula de honor en una asignatura de la universidad hará que te ahorres en el curso siguiente la cantidad que suponga el número de créditos de esa materia.

Todo esto hablando de buenas notas, pero ni que decir tiene que para que las cuentas salgan es fundamental aprobar, si no queremos ver como el precio se dispara con las segundas y terceras matrículas. Un buen expediente facilita el poder optar a becas tanto públicas como privadas, que constituyen una gran ayuda para las finanzas de los estudiantes.

Ve a clase caminando, en bici o en transporte público

Aprovecha la bicicleta que tienes en el trastero para ir a la facultad o para moverte por la ciudad. Si no tienes una, puedes recurrir a los nuevos créditos online para adquirirla, y devolver el dinero poco a poco. Invertir en una bicicleta para desplazarte todos los días a la facultad puede suponer a largo plazo un ahorro muy significativo.

Si la ciudad no es muy grande o vives cerca, ir dando un paseo es una alternativa igual de saludable y a coste 0. En caso de grandes urbes es recomendable utilizar el transporte público, como el metro o el autobús. Los abonos de joven o estudiante siempre tienen precios asequibles.

Libros, alquilados o de segunda mano

En la universidad, los libros y apuntes son un gasto muy a tener en cuenta. Comprar los libros ya usados o alquilarlos puede hacer que nos ahorremos un dinero nada despreciable.

En la actualidad hay numerosas páginas web donde poder adquirir una gran cantidad de ejemplares en perfecto estado y a precios muy económicos. Además de ahorrar una buena cantidad de dinero, podrás ir incrementando tu propia biblioteca con los títulos que más te interesen.

Sacar los libros de la biblioteca es otra opción a la que recurre mucha gente y por la que no hay que pagar nada. Bastará con presentar el carnet de estudiante.

Busca alternativas de ocio gratuitas

Es conocido por todo el mundo que a la universidad se va a estudiar, pero también a vivir nuevas experiencias y pasarlo bien. Sin embargo, salir de fiesta varios días a la semana puede hacer que a final de mes no cuadren las cuentas.

Museos y exposiciones gratuitas, descubrir nuevos rincones de la ciudad o una escapada a algún lugar cercano con los compañeros de clase pueden brindarnos momentos inolvidables sin que nuestro bolsillo se resienta. No se trata de olvidarse de salir de fiesta, sino de organizar reuniones en casa, que además de ser un momento para divertirse con los amigos, siempre será más barato que salir de copas.

Concilia las clases con algún trabajo por horas

Hay multitud de empleos con horarios compatibles con las horas de clase que te permitirán ir costeándote la carrera o ir guardando unos ahorros. Profesor de clases particulares, camarero o canguro son sólo algunos ejemplos de trabajos que pueden conciliarse con los estudios y que pueden generar algunos ingresos extra.

Saca el máximo partido a los descuentos de estudiante

En el cine, los transportes, las copisterías, los gimnasios y en muchas otras actividades pueden aprovecharse los descuentos por ser estudiante. Haciendo un buen uso del carnet de estudiante o la tarjeta joven es posible ahorrarse unos cuantos euros todos los meses y no renunciar a nada.

Estudiar fuera de casa no tiene por qué ser un problema, aunque no se cuenten con muchos recursos. Tan solo es necesario tener la actitud adecuada, ganas de superación, y una actitud positiva. Compartir piso con otros compañeros de estudios, compatibilizar trabajo y estudios o aprender a ser una persona responsable y ahorrativa, hará que te conviertas en un adulto con las ideas muy claras. ¡Recuerda que las personas que más se esfuerzan en procurarse la mejor preparación, serán los que más lejos lleguen en el futuro!