7 formas de ahorrar tras la cuesta de enero

¡La cuesta de enero por fin terminó! Pero ¿qué sabes cómo sobrevivir al mes de febrero tras los excesos de navidad, las rebajas de enero y el fin de semana con los niños en la nieve? ¡Sigue estos consejos prácticos para volver a la senda del gasto responsable!

Febrero: un mes perfecto para replantear tus gastos y equilibrar el presupuesto

Una vez acabado el desenfreno navideño, que siempre viene acompañado de numerosos gastos extra como los regalos o las copiosas comidas y cenas festivas, (elaboradas con productos que no se caracterizan precisamente por su bajo precio), llega la temida cuesta de enero, uno de los momentos económicos más delicados del curso.

Como muchas familias en nuestro país, quizás solicitaste uno o varios préstamos por Internet para afrontar todos los gastos extra de las pasadas fiestas. ¡Es el momento de devolverlo!

Además, el nuevo año puede traer con él las subidas de los precios y tarifas en muchos de los productos y servicios que habitualmente consumimos, por lo que apretarse el cinturón y llevar a cabo algunos pequeños esfuerzos económicos será fundamental si no queremos ver como el presupuesto familiar se desmorona y se hace difícil de remontar.

Pero no temas, a continuación te daremos una serie de consejos que harán que la entrada en el nuevo año no suponga una crisis total en tus cuentas o las de tu familia.

7 consejos prácticos para sobrevivir a la cuesta de enero

Ten muy claro cuál es tu presupuesto y cíñete a él de la forma más estricta posible

Este paso es fundamental a la hora de organizarse y saber en qué vamos a tener que gastar más o menos, y gestionar los futuros ahorros y desembolsos. Hay que tener en cuenta los gastos fijos como la hipoteca, la luz, el agua o la comida y establecer una parte del presupuesto para cada uno de ellos. De esta manera podremos conocer la cantidad de que disponemos para otros gastos menos prioritarios o imprevistos e incluso si debemos prescindir de alguno de ellos.

Una buena idea puede ser crear una lista de gastos e ingresos, pues sobre el papel todo se ve más claro.

Devuelve tus mini-préstamos para no sobre-endeudarte

Los mini préstamos por Internet son muy útiles para poder disponer de liquidez cuando más lo necesitas: comida de Navidad, ropa de fiesta, Cotillón de Fin de Año, regalos de Reyes, Papá Noel… ¡Demasiados gastos para presupuestos limitados! La solución está en pedir un mini préstamo con el que poder afrontar todos estos gastos extras.

Para evitar el sobre endeudamiento ocasionado por la acumulación de intereses, establece como prioridad la devolución del dinero en las condiciones y plazos acordados. Y un consejo: recuerda que los préstamos por Internet, son muy atractivos aunque como cualquier otro producto financiero, conlleva la obligación de devolverlo en las condiciones pactadas. Si piensas que tendrás dificultades a la hora de devolverlo, simplemente, no lo solicites.

Prioriza y elimina los gastos innecesarios

Dado que no es el mejor momento para nuestro bolsillo, hemos de saber a qué gastos hemos de hacer frente y cuales dejarlos para el momento en que la economía familiar comience a ser más holgada. Hay ciertos desembolsos, que si bien es verdad que no son estrictamente necesarios, si son convenientes, como pueden ser el ADSL o el combustible del vehículo. Sin embargo, hay muchos otros de los que hemos de prescindir en momentos de flaqueza económica. Comer o cenar fuera, ir de compras, suscripciones al gimnasio o a alguna revista, etc.

Cuidado con las rebajas

Enero es época de apretarse el cinturón pero es a su vez la temporada más popular de las rebajas.

Esto puede jugar a nuestro favor en caso de que necesitemos realmente adquirir alguna prenda o cualquier otro producto. No obstante, puede ser un verdadero peligro en caso de que el armario esté lleno pero no podamos resistir la tentación de ir en busca de gangas o de ese artículo que tanto nos gusta.

Además, en muchas ocasiones estas rebajas no son tales, pues los comercios suben los precios antes de su comienzo para dar sí esa falsa impresión de estar ofreciendo grandes descuentos y al final puede ocurrir que estemos comprando algo por un precio muy similar al precio que tenía un mes antes.

Que tu consumo sea responsable

Como ya hemos visto antes, hay una serie de gastos fijos de los que no podemos prescindir. Pero que no podamos prescindir de ellos no significa que no podamos reducirlos. Hay una gran cantidad de formas de disminuir el gasto:

  • En electricidad: electrodomésticos energéticamente eficientes, bombillas de bajo consumo, apagando los aparatos para evitar su consumo en stand by, etc.
  • En agua: grifos dosificadores, reutilizando el agua o una ducha en lugar de un baño.
  • En la cesta de la compra: también podemos recortar gastos si lo hacemos de forma responsable, sorteando todos los caprichos y artículos superfluos que nos ofrece un supermercado, ayudando así tanto a tu bolsillo como a tu salud.

No te olvides de comparar precios

Rascar unos céntimos o unos euros comparando productos de distintas marcas quizá no parezca gran cosa. Pero teniendo en cuenta que esto lo vamos a hacer con una gran suma de productos, a lo largo de los meses puede resultar un ahorro sustancial.

Por otra parte, en la actualidad, internet nos ofrece un sinfín de herramientas para llevar a cabo estas comparaciones, ya sea en alimentación, hoteles, vuelos o prendas de vestir.

Siempre que puedas, abona tus compras o paga tus gastos en metálico

Si estamos buscando reducir el gasto, lo mejor será dejar la tarjeta de crédito en casa. Así podremos controlar mejor lo que gastamos, evitar comprar aquello que en este momento no esté a nuestro alcance y ahorrándonos posibles comisiones.

Recuerda que siempre hay que pensarlo dos veces antes de realizar compras y gastos que realmente no necesitamos. ¡Muchos de los gastos prescindibles se realizan precisamente durante la cuesta de enero!