7 trucos prácticos y útiles para ahorrar en la cesta de la compra

Uno de los gastos fijos de una familia en España es el de la compra del mes: alimentos, productos de limpieza, artículos de higiene… ¡El único modo de controlar el gasto es una buena planificación para no llenar la cesta de productos innecesarios!

Antes de hacer la compra… ¡traza un plan de acción!

Si estás buscando reducir tus gastos o los de tu familia, una buena forma de hacerlo es planificar bien la visita al supermercado. Tan solo con adoptar una serie de hábitos y pequeños trucos el ahorro resultará considerable, a corto, medio y largo plazo.

Sigue estos siete consejos para ahorrar en la cesta de la compra. ¡Funcionan!

La famosa «Lista de la compra»

No por ser un clásico, este consejo pierde su efectividad. Ten claro cuál es tu presupuesto, y en función de éste, elabora una lista de la compra que se adecúe a tus necesidades reales. Además de no olvidarnos de lo que tenemos que comprar, evitaremos comprar productos que no necesitamos y por ello, pagar más o acabar tirando muchos de estos productos.

Utiliza los mini préstamos solo si realmente los necesitas

Los préstamos online son muy populares en nuestro país. Este tipo de productos son una excelente solución para casos puntuales de falta de efectivo. Al tratarse de pequeñas cantidades son muy cómodos de devolver.

Hoy en día es posible disponer de liquidez siempre que la necesitemos, recurriendo a este tipo de modalidad financiera. Al haberse popularizado su uso, se ofrecen a un interés muy competitivo. Los conocidos préstamos a bajo interés 24/7 han de usarse sin embargo, con mucha precaución y solo recurrir a ellos si se tiene la certeza de que podrán devolverse en los plazos y condiciones pre-acordadas.

Mantente fiel a un supermercado

Comprar siempre en el mismo supermercado te permitirá sacar el máximo partido a los descuentos o ventajas que este pueda ofrecerte. Cada cadena de alimentación suele tener su propia marca, y en muchas ocasiones estos productos tienen una relación calidad-precio mucho mejor que los de otras marcas más reconocibles.

Al acudir siempre a la misma tienda, sabrás cuales de estos productos es preferible comprar, y en cuales merece la pena gastarse algo más de dinero en adquirir otros de mayor calidad.

Cuando y como hacer la compra

Aunque parezca una tontería, el ir al «súper» a una hora determinada o el hacerlo solo o acompañado, entre otros factores, también puede significar un ahorro importante.

Nuestra recomendación es que vayas a hacer la compra siempre después de comer, ya que con el estómago lleno, esas patatas fritas o esas galletas con pepitas de chocolate no tienen tan buena pinta.

¡Este es un buen truco tanto para tu cartera como para tu salud!

Otra manera de evitar tentaciones es ir solo, sin tu pareja ni tus hijos, pues estos van a querer comprar medio supermercado. De esta manera también irás más tranquilo y podrás detenerte a comparar precios y mirar ofertas.

Ten muy claro donde está todo lo que vas a comprar y no te distraigas por el camino. Los supermercados forman un laberinto de pasillos llenos de productos muy apetecibles, y al ir de un sitio a otro puede que te apetezca llevar cosas que en realidad no necesitas.

Compara los precios de los productos que están a la altura de tu mirada con los de los estantes más bajos, es posible que estos sean más baratos. Este “truco” se emplea sobre todo en los lineales de las grandes superficies. Merece la pena tomarse un poco de tiempo para comparar precios y calidades. ¡Tu bolsillo lo agradecerá!

Cuidado con las ofertas

No es oro todo lo que reluce. Las cadenas buscan atraer clientela con determinadas ofertas. Muchas veces los productos que se ponen en oferta son los más caros, y aun rebajados siguen siendo menos económicos que el mismo producto sin rebajar de otra marca.

También hay que tener cautela con las ofertas de 3×2 o 2×1, ya que en ocasiones podemos adquirir estos productos por la propia oferta y no por necesidad.

Esto no quiere decir que no haya que aprovechar las ofertas que nos ofrecen los supermercados, pero sí que debe hacerse con responsabilidad y no dejándose llevar por un rótulo llamativo que promete un gran descuento.

Atento a tu despensa

Antes de adquirir nuevos productos, examina los que aún quedan en tu despensa o en tu nevera. Por desgracia, con demasiada frecuencia dejamos que los alimentos se estropeen sin llegar a consumirlos, o acumulamos más de lo que necesitamos. Un buen truco para llevar un control es hacer una lista de los productos y artículos que se vayan terminando.

Atención a las marcas blancas

Todas las grandes cadenas de supermercados tienen una línea de “marcas blancas”. En general, suelen ser productos de calidad inferior a las de las marcas habituales, aunque no siempre es así. Con un poco de cuidado y atención, al leer las etiquetas y composición de los productos, es posible encontrar artículos de excelente calidad a un precio inferior.

Dos últimos consejos:

Hay que tener en cuenta que las diferencias de precios entre un supermercado y otro, pueden suponer un ahorro considerable al cabo del año. Antes de llenar el carrito, conviene comparar. ¡Tu bolsillo lo agradecerá!

Por lo general, las grandes superficies tienen mayor variedad de productos que los pequeños comercios y por tanto, las probabilidades de encontrar precios más ventajosos son mayores. Pero el inconveniente es que al haber mayor oferta, también se incrementan las probabilidades de acabar comprando más cosas de las que en realidad necesitamos.