Los préstamos sin aval vienen a formar parte del abanico de nuevos productos que el mercado financiero actual ha desarrollado, tratando de alcanzar nuevos grupos de clientes. Los bancos y las cajas de ahorro, junto grandes empresas financieras, conformaban las únicas opciones de financiación tanto para particulares, como para trabajadores autónomos, como para empresas, hasta la llegada de las empresas financieras particulares y la integración de internet a la promoción de sus productos.

prestamos sin avalAlgunas cantidades solicitadas en crédito requieren la aportación de un aval o un avalista que garantice la operación. El riesgo de impago se ha incrementado en los últimos años debido a la baja productividad, la disminución del empleo y el consumo, el cierre de empresas y otros indicadores de crisis económica en una sociedad. Si otorgar un bien como aval ya era difícil para algunos, conseguir un avalista o persona que se responsabilizase por sus deudas en caso de impagos, era aún más complicado. Ser avalista es una condición muy delicada ya que la persona se convierte en responsable ante las deudas de otro y responde con todos sus bienes o con las garantías que haya aportado al momento de la transacción. Muchas personas han visto desaparecer pequeñas fortunas a manos de bancos y financieras que han ejecutado los avales aportados en préstamos y créditos.

Las empresas financieras, tanto grandes como pequeñas, así como los prestamistas particulares han requerido hasta ahora de avales o garantías para poder aprobar la mayoría de sus operaciones, y aunque en teoría, algunas operaciones de crédito requieren este tipo de resguardo, muchos de ellos han decidido arriesgarse y ofrecer, dentro de su catálogo de servicios préstamos y créditos sin aval.

Para compensar el riesgo que conlleva otorgar un capital en préstamo sin una garantía ejecutable en caso de impago, los prestamistas incrementan sus comisiones y tasas de interés aplicadas en la transacción. De esta manera, las personas que necesitan un auxilio económico y no disponen de un bien que ofrecer como aval, y mucho menos de un tercero que se responsabilice por sus impagos, pueden igualmente acceder a un capital.

Los préstamos sin aval consisten en un producto financiero que flexibiliza los requisitos de solicitud y aprobación para el solicitante, eliminando principalmente la aportación de un bien como aval, o una tercera persona como avalista. Aparte de esta diferencia, los préstamos sin aval (prestamos rapidos sin aval entre particulares) suelen funcionar como un préstamo online cualquiera, aportando el resto de requisitos comunes en este tipo de operaciones como:

  • Datos de identificación y contacto
  • Certificación de una edad mínima.
  • Certificación de ingresos a través de la presentación de nóminas salariales, contrato de trabajo, declaraciones de renta, declaraciones de ingresos, aportación de recibos de pensiones, subsidios, becas, entre otros.

Las nuevas tecnologías han jugado un papel muy importante en la evolución del mercado de crédito. Gracias a la integración de internet y las facilidades del correo electrónico, es posible acceder a solicitar los tipos de préstamos online que más se adecúen a las necesidades del momento: préstamos sin aval, créditos con ASNEF, minicréditos sin papeles, entre otros. Así igualmente, es posible calcular las cuotas del préstamo a solicitar simulando las condiciones de capital, pago mensual, intereses y plazo de amortización, a través de las calculadoras virtuales que la mayoría de las empresas incluyen en la página principal de su sitio web. También, las páginas comparadoras de préstamos online han tenido un auge importante en los últimos años. Estas empresas integran los catálogos virtuales de varias empresas en una sola base de datos y, con una petición única, arrojan resultados de varias empresas para el mismo producto, lo que facilita la comparación de dos ofertas similares y finalmente la elección de la empresa con la que se tramitará la operación.

Una opción relativamente nueva, y que naturalmente se ha generado gracias a la integración de las nuevas tecnologías en el mercado financiero: los préstamos sin aval entre particulares. Este tipo de operación se basa fundamentalmente en el préstamo entre personas individuales de toda la vida, ahora favorecido y regulado a través de plataformas legales que permiten el contacto entre ofertante y solicitante y que ofrecen un entorno seguro para la operación. Estas plataformas son conocidas comúnmente en la jerga del comercio electrónico como plataformas peer to peer o P2P.

Los préstamos sin aval entre particulares, a través de plataformas P2P, ofrecen al prestamista una alternativa de inversión con una rentabilidad superior a la ofrecida por las cajas y banco por productos de ahorro, y al interesado le otorga una alternativa más para solicitar un auxilio a su liquidez. Se entiende que, al ser un mercado paralelo, llevado entre particulares, las condiciones de contratación podrían ser un poco más relajadas que las ofrecidas por entidades que manejen capitales mayores. En realidad, existen todos los casos: por un lado, el solicitante expone en la plataforma para qué solicita el préstamo, las condiciones de pago a las que puede adecuarse e inicia una conversación con el prestamista que se interese en su proyecto. Normalmente este tipo de operaciones suele tener más éxito cuando quien solicita el crédito es algún emprendedor con ideas innovadoras o de negocio, en vez de solicitantes que requieren dinero para liquidar deudas o adquirir activos.

Aparte de las plataformas peer to peer, siguen existiendo los préstamos sin aval entre particulares sin la intervención de la tecnología. Cuando un familiar otorga un préstamo a otro sin requerir garantía de pago, más que la palabra, puede hacerlo pidiendo como retribución un interés o no. Este tipo de figura financiera de crédito, tan en la sombra de la legalidad, puede resultar muy beneficioso para el solicitante, pero en caso de impago puede resultar realmente desastroso para el prestamista. Y no solo por un impago que se genere y que no pueda reclamarse, ya que no existe un registro legal del acuerdo sino, que si la cantidad otorgada en préstamo es superior a los 3000€, y de alguna u otra manera las autoridades del Ministerio de Hacienda se enterasen de la operación, el prestamista podría ser acusado de hacer una donación oculta, es decir, otorgar un dinero como donación a otro particular sin pagar los correspondientes impuestos por donaciones en vida, lo que significa evadir la fiscalidad. Así que, aunque suene ridículo, la situación podría tornarse realmente agobiante.

Para evitar este tipo de problemas, es realmente recomendable cuando se otorga un préstamo sin aval entre particulares, sin intervención de la tecnología como las plataformas de crédito P2P, que se registre ante notario un contrato básico de préstamo donde figuren las cuestiones elementales del mismo como:

  • Capital otorgado
  • Tiempo de amortización
  • Forma de amortización, tipo de cuotas
  • Importe de las cuotas
  • Interés aplicado a la operación.
  • Método de pago para recibir las cuotas.

De esta manera, en caso de un impago, el prestamista podría reclamar legalmente el pago del dinero adeudado, y en el caso de que las autoridades fiscales conocieran la operación, se tuviese un papel firmado y registrado notarialmente, que certificase la operación y sus condiciones.

Naturalmente, la mayoría de estos préstamos entre familiares y amigos se realizan sin ningún tipo de interés, por lo que en el contrato notariado debería figurar TIN 0% y TAE 0%.